Monitores de pantalla plana

Un monitor plano es la opción clásica porque, sencillamente, funciona para todo. Si editas fotografía, programas o diseñas, necesitas que las líneas rectas se vean rectas, sin la distorsión geométrica que introducen los paneles curvos. Además, si vas a montar dos o tres pantallas juntas con brazos articulados, el formato plano te permite alinearlas de forma impecable sin dejar huecos en los marcos.

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